Convertir restos de cocina y poda en abono de calidad es una de las decisiones más inteligentes que puedes tomar en un huerto, una finca o un proyecto de autoabastecimiento. Reduces residuos, ahorras en fertilizantes y mejoras la estructura del suelo. En esta guía te explicamos, de forma sencilla, cómo hacer compost y bokashi casero, con proporciones, tiempos y los fallos más habituales.
Compost y bokashi: ¿en qué se diferencian?
Aunque se suelen mencionar juntos, son procesos distintos y se complementan muy bien.
- Compost: descomposición aeróbica (con oxígeno) de materia orgánica. Se hace en pila, cajón o compostera, y el resultado es un humus oscuro con olor a bosque.
- Bokashi: fermentación anaeróbica (sin oxígeno) en un cubo hermético, con ayuda de microorganismos eficientes. No es compost todavía: es un pre-compost fermentado y ácido que luego se entierra o se incorpora a la pila.


Compost casero paso a paso
Materiales: verdes y marrones
La clave está en equilibrar dos tipos de materiales:
- Verdes (ricos en nitrógeno): restos de verduras y frutas, posos de café, césped fresco, malas hierbas sin semillas, estiércol de herbívoros.
- Marrones (ricos en carbono): hojas secas, paja, cartón sin tinta, serrín de madera sin tratar, ramas trituradas.
Proporciones recomendadas
Una referencia fácil es mezclar 2 partes de marrones por 1 de verdes en volumen. En términos técnicos, se busca una relación carbono/nitrógeno de entre 25:1 y 30:1, pero en la práctica basta con observar: si huele a amoniaco, falta carbono; si está seco y no se calienta, falta nitrógeno.
Montaje de la pila
- Elige un lugar con semisombra y buen drenaje, en contacto con el suelo.
- Coloca una primera capa de ramas gruesas para airear la base.
- Alterna capas de marrones y verdes, de 10 a 15 cm cada una.
- Humedece hasta lograr la textura de una esponja escurrida: al apretar un puñado, solo debe soltar una o dos gotas.
- Para una pila eficaz, apunta a un mínimo de 1 metro cúbico, ya que así retiene calor.
Tiempos y mantenimiento
- Semana 1-2: la pila se calienta (50-65 °C) si el tamaño y la mezcla son correctos.
- Volteos: cada 2-3 semanas durante los dos primeros meses, para reoxigenar.
- Maduración: entre 3 y 6 meses en climas templados. En verano y con volteos frecuentes puede estar listo en 2-3 meses.
- Punto final: color oscuro, textura suelta y olor a tierra húmeda, sin restos reconocibles.
Bokashi casero paso a paso
El bokashi es ideal si tienes poco espacio o quieres aprovechar restos que no van bien en la pila, como pequeñas cantidades de cocido, lácteos o restos de pescado.
Lo que necesitas
- Un cubo hermético con tapa y, preferiblemente, grifo inferior para drenar el líquido.
- Salvado de trigo fermentado con microorganismos eficientes (se compra ya preparado o se elabora con EM, melaza y agua).
- Restos orgánicos de cocina troceados.
Método
- Pon una capa de 3-4 cm de restos y espolvorea una o dos cucharadas de salvado.
- Presiona bien para expulsar el aire y tapa de inmediato.
- Repite hasta llenar el cubo.
- Drena el líquido (lixiviado) cada 2-3 días.
- Una vez lleno, déjalo cerrado unas 2 semanas para que termine de fermentar.
¿Y después?
El material fermentado se entierra en el huerto a 15-20 cm de profundidad, lejos de raíces, y se deja unas 2-4 semanas antes de sembrar encima. También puedes añadirlo a la pila de compost como activador. El lixiviado se diluye en proporción 1:100 con agua para regar o limpiar desagües; nunca se aplica puro.
Errores comunes (y cómo evitarlos)
- Exceso de verdes: genera lodo y malos olores. Añade hojas secas, paja o cartón.
- Pila demasiado seca: la actividad se detiene. Riega ligeramente al voltear.
- Pila encharcada: falta de oxígeno. Mezcla con material estructurante y cubre de la lluvia.
- Trozos muy grandes: tardan mucho. Tritura o corta las ramas y restos voluminosos.
- Añadir plantas enfermas o malas hierbas con semillas: pueden sobrevivir si la pila no alcanza temperatura suficiente.
- Bokashi mal sellado: si aparece moho verde o negro y olor pútrido, entró aire. Un moho blanco, en cambio, es buena señal.
- Usar el bokashi como abono directo: su acidez puede dañar raíces jóvenes. Respeta el tiempo de espera tras enterrarlo.
- Incluir restos inadecuados: evita heces de perros y gatos, plásticos, cenizas de carbón y madera tratada.
Cómo usar el resultado en tu huerto o finca
El compost maduro se extiende en una capa de 2-5 cm como acolchado o se mezcla con el suelo antes de plantar. Para semilleros, tamízalo y combínalo con fibra de coco o arena en una proporción aproximada de 1 parte de compost por 3 de sustrato. En fincas con animales, el estiércol compostado reduce patógenos y olores, y permite cerrar el ciclo de nutrientes sin depender de insumos externos.
Empieza pequeño y observa
No hace falta una instalación perfecta. Un cajón hecho con palés y un cubo de bokashi en la cocina bastan para empezar. Anota fechas, ingredientes y resultados: con dos o tres ciclos tendrás tu propia receta ajustada a tu clima y a los residuos que generas. El suelo te lo agradecerá cosecha tras cosecha.